¡Hola viajer@s! Si planeas hacer una visita rápida a Dublin y quieres conocer cuáles son los lugares más imprescindibles que puedes ver, estás en el sitio adecuado. Tras pasar cuatro días recorriendo la capital irlandesa, te voy a contar cuáles son mis cinco sitios top que no pueden faltar en tu viaje.
Dublin no es una ciudad monumental al estilo de otras capitales europeas, pero tiene una personalidad muy marcada que engancha desde el primer paseo por sus calles.
Durante nuestro viaje descubrimos que Dublin es una ciudad muy manejable, perfecta para recorrer a pie, donde en pocos días puedes combinar historia, cultura universitaria y ese ambiente tan característico de pub irlandés.
No encontrarás avenidas interminables ni monumentos colosales como en otras ciudades europeas, pero sí lugares con mucha identidad y una atmósfera que la hacen diferente.
En este artículo encontrarás los lugares más imprescindibles que visitar en una primera visita a Dublin. Es una versión rápida y directa con lo más importante.
Más adelante publicaremos una guía mucho más completa con más lugares que visitar, itinerarios detallados y más recomendaciones prácticas para organizar el viaje.
Sin más dilación, vamos a por nuestra lista 😉
Contenidos
Temple Bar
Mucha gente piensa que Temple Bar es simplemente un pub famoso de Dublin, pero en realidad… ¡es un barrio entero! Se trata de una de las zonas más emblemáticas de la ciudad, situada en la orilla sur del río Liffey, muy cerca del centro histórico, y es uno de los lugares que siempre aparecen en cualquier lista sobre qué ver en Dublin.
El nombre del barrio proviene de la familia Temple, que adquirió terrenos en esta zona en el siglo XVII. Con el paso del tiempo, Temple Bar pasó de ser un área degradada a convertirse en el epicentro cultural y nocturno de Dublin.
Hoy está lleno de pubs tradicionales, galerías de arte, tiendas independientes y música en directo prácticamente todos los días del año.
Pasear por sus calles empedradas es una experiencia en sí misma. Durante el día el ambiente es animado, pero por la noche el barrio se transforma: luces, música en cada esquina y un ambiente muy festivo que forma parte de la identidad de Dublin.
No es el barrio más tranquilo ni el más barato para tomar algo, pero si visitas Dublin por primera vez, es una parada obligatoria. Es algo parecido a lo que ocurre con zonas como el Trastevere en Roma o el Barrio Alto en Lisboa: puede ser turístico, sí, pero también forma parte de la esencia de la ciudad.
El mítico «The Temple Bar» Pub
Dentro del barrio, el gran protagonista es el famoso pub The Temple Bar, probablemente el más fotografiado de toda Irlanda. La fachada roja, llena de diversas decoraciones y carteles, se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de Dublin.

Nosotros lo visitamos en plena época navideña y la decoración era impresionante. Luces rojas y amarillas, adornos, detalles cuidados al milímetro y una atmósfera muy especial.
Fue, sin exagerar, uno de los momentos más bonitos del viaje. Aunque no entramos a tomar nada en ese momento, nos quedamos un buen rato haciendo fotos y disfrutando del ambiente.
El pub se fundó en 1840 y hoy es uno de los locales con mayor colección de whisky irlandés del país. Un detalle curioso es que en Nochevieja celebran la cuenta atrás en la esquina de Temple Bar pub, algo que convierte la zona en uno de los puntos más animados de la ciudad para despedir el año.

Eso sí, conviene saber que es uno de los pubs más turísticos y los precios suelen ser más elevados que en otros locales de la ciudad. Mi consejo: aunque no te quedes mucho tiempo, al menos acércate a verlo y a sentir el ambiente.
- Localización: 47-48 Temple Bar, Dublin 2, D02 N725, Irlanda.
- Horario: Sin horario.
- Precio: Gratuito.
Catedral de San Patricio
Si hay un edificio que representa la historia religiosa y cultural de la ciudad, ese es la Catedral de San Patricio.
Considerada la catedral nacional de Irlanda, este imponente templo de estilo gótico se construyó en el siglo XIII en el lugar donde, según la tradición, San Patricio bautizaba a los primeros cristianos irlandeses.
Desde fuera ya impresiona. Su torre, los contrafuertes y el entorno ajardinado que la rodea hacen que merezca la pena acercarse, aunque no tengas pensado entrar.
En comparación con otras zonas de Dublín, aquí todo es más tranquilo, más pausado. El pequeño parque que la rodea invita a parar unos minutos, hacer fotos con calma y observar la fachada sin prisas.
En mi opinión, merece la pena entrar. El interior es amplio, luminoso y muy bien cuidado. Destacan las vidrieras, los escudos heráldicos que decoran el techo y las numerosas placas y monumentos funerarios que recuerdan episodios clave de la historia irlandesa. La entrada incluye audioguía y mapa.
Si has visitado otras grandes catedrales europeas, como la Catedral de Colonia, notarás que San Patricio no busca impresionar por tamaño descomunal, sino por elegancia y equilibrio.
De hecho, aunque comparten nombre, no tiene nada que ver en escala con la famosa Catedral de St Patrick’s de Nueva York, que muchos viajeros asocian automáticamente al escuchar “San Patricio”. La de Dublin es más sobria, más recogida, pero precisamente ahí reside su encanto.
- Localización: St Patrick’s Close, Dublin, D08 H6X3, Irlanda.
- Horario: De 9:30 a 17:00 salvo los domingos. Los domingo solo abre de 9:00 a 10:30 y de 13:00 a 14:30.
- Precio: La entrada para visitar el interior cuesta 11,00€.
- Más información en la Página Web
Catedral Christ Church
A pocos minutos caminando de la Catedral de San Patricio se encuentra la otra gran referencia religiosa de la ciudad: Christ Church Cathedral, también conocida como la Catedral de la Santísima Trinidad.
Aunque muchas veces queda a la sombra de San Patricio, lo cierto es que su historia es incluso más antigua y no podía faltar en nuestra lista de lugares imprescindibles que ver en Dublin.
La catedral original fue fundada en el siglo XI por los vikingos, lo que la convierte en uno de los edificios más antiguos de la ciudad. A lo largo de los siglos ha sufrido varias reconstrucciones y restauraciones, pero mantiene esa mezcla tan característica de arquitectura medieval y reformas posteriores que cuentan la evolución de Dublin.
Nosotros no entramos en esta ocasión porque preferimos priorizar otras visitas, pero aun así merece la pena acercarse a verla por fuera. La fachada y, sobre todo, el entorno en el que se encuentra tiene mucho encanto.
Está situada en una zona histórica muy interesante, junto al museo Dublinia y cerca del Castillo de Dublin, lo que hace que pasear por allí sea parte de la experiencia.
Uno de los datos más curiosos de Christ Church es su cripta, que es una de las más grandes de Irlanda y data del siglo XII. En su interior se conservan piezas históricas, objetos medievales e incluso la famosa “momia del gato y la rata”, encontrada dentro de un órgano antiguo y convertida hoy en una pequeña anécdota que muchos visitantes buscan durante la visita.
Diferencia entre la Catedral Christ Church y la Catedral de San Patricio
Durante el free tour ya habíamos paseado por la zona y el guía nos explicó la diferencia clave entre ambas catedrales: mientras San Patricio es la catedral nacional de Irlanda, Christ Church es la catedral oficial de la diócesis de Dublin. Ese matiz histórico ayuda a entender por qué ambas ocupan un lugar tan importante en la ciudad.
Aunque no entramos, es uno de esos lugares que incluiría sin duda en una primera ruta por Dublin, especialmente si te interesa la historia medieval o la herencia vikinga de la ciudad.
- Localización: Christchurch Pl, Wood Quay, Dublin, D08 TF98, Irlanda.
- Horario: De 9:30 a 17:00 salvo los domingos. Los domingos abre de 12:30 a 15:00.
- Precio: La entrada para visitar el interior cuesta 11,50€ por persona.
- Más información en la Página Web
Trinity College
Creo que hablar de qué ver en Dublin sin mencionar el Trinity College sería un error. Fundada en 1592 por la reina Isabel I, es la universidad más antigua de Irlanda y uno de los grandes símbolos culturales del país. Pasear por su campus ya merece la pena, incluso aunque no entres en la biblioteca.
Nosotros dedicamos un buen rato a recorrer el patio principal y sus edificios históricos. No sólo se nota el ambiente universitario, sino que el lugar también tiene un fuerte componente turístico, ya que mucha gente la considera uno de los lugares emblemáticos de Dublín.
La Old Library del Trinity College
El gran reclamo del Trinity College es su biblioteca, especialmente la conocida como “Long Room”, una sala impresionante con estanterías de madera y miles de libros antiguos alineados a ambos lados.
Actualmente se encuentra en proceso de restauración y cuando nosotros fuimos estaba cerrada por fechas navideñas, además de que nos comentó el guía del freetour que habían retirado todos los libros de las estanterías (esto se mantendrá durante la restauración).
No pudimos entrar por el cierre, pero, aun así, tampoco hubiéramos entrado si hubiese estado sin los libros, ya que creemos que perdería mucho encanto. Nos quedamos con las ganas de entrar, la verdad. En nuestra próxima visita a Dublín no falla 😉
Nos gusta visitar bibliotecas y librerías bonitas. Después de haber visitado lugares tan especiales como la Livraria Lello e Irmao en Oporto o la Biblioteca Nacional Austriaca en Viena, sabíamos que la biblioteca del Trinity tenía que ser algo espectacular. Y aunque esta vez no pudo ser, sigue siendo uno de los lugares más icónicos que ver en Dublin.

- Localización: College Green, Dublin 2, Irlanda.
- Horario: Los horarios para ver la Biblioteca son de lunes a viernes de 9:30 a 16:30, sábados de 9:30 a 17:00 y domingos de 10:00 a 16:30.
- Precio: Entrar al Trinity College es gratuito. Si quieres visitar la Biblioteca, la entrada general cuesta 21,50€ por persona.
- Más información en la Página Web
Guinness Storehouse
Si visitas Dublin y quieres añadir una experiencia diferente a tu ruta, te recomiendo visitar la Guinness Storehouse. Más que una fábrica, es una experiencia inmersiva dedicada a la cerveza más famosa de Irlanda.
Nosotros reservamos la entrada online por unos 33 € por persona (el precio puede variar según temporada) y nuestra visita duró cerca de tres horas.
El edificio tiene siete plantas y la visita se hace por libre. Nada más entrar ya tienes la sensación de estar en una especie de “parque temático” de Guinness: espacios muy visuales, paneles interactivos y una explicación clara de todo el proceso de elaboración, desde los ingredientes básicos hasta el producto final.
La parte expositiva está muy bien montada y resulta entretenida incluso si no eres especialmente cervecero.
Hace años habíamos visitado la Heineken Experience en Ámsterdam, y aunque ambas son experiencias similares en concepto, personalmente me pareció más completa y mejor organizada la de Guinness en Dublin. El recorrido está mejor estructurado y la historia de la marca se integra de una forma más natural dentro de la visita.
Gravity Bar
En la última planta se encuentra el famoso Gravity Bar, el mirador más alto de Dublin, con vistas panorámicas de 360 grados sobre la ciudad.

La entrada incluye una consumición y lo habitual es pedir una pinta de Guinness. Nosotros la probamos “como manda la tradición”, pero no somos muy cerveceros y no nos terminó de convencer del todo. Aun así, brindar allí arriba tiene su gracia.
Las vistas no son espectaculares si las comparamos con grandes miradores europeos, ya que Dublin es una ciudad con edificios bastante bajos y no destaca por su skyline. Lo que más llama la atención es ver la propia fábrica Guinness desde arriba, lo cuál impresiona por su tamaño.

En definitiva, es una visita diferente que combina historia, marketing bien hecho y un toque de ocio. Puede que no sea el monumento más histórico de la ciudad, pero sí es uno de los lugares más icónicos que ver en Dublin.
Como opinión sincera, para nosotros que no somos cerveceros, el precio nos pareció demasiado elevado para lo que se ofrece en la visita. Pero si te gusta la cerveza y quieres una experiencia diferente en Dublín, este es tu sitio 😉
- Localización: St. James’s Gate, Dublin 8, D08 VF8H, Irlanda.
- Horario: Generalmente abre de 10:00 a 17:00 todos los días.
- Precio: A nosotros nos costó 33,00€ por persona, pero el precio varía en función de la temporada. Comprobadlo en la página web que os adjuntamos aquí:
- Más información en la Página Web
Mapa de la ciudad
Aquí tienes el mapa interactivo con todos los lugares que hemos ido comentando a lo largo del artículo:
Consejos Útiles para visitar Dublín
Después de recorrer la ciudad durante cuatro días, hay varios detalles que creo que pueden ayudarte a organizar mejor tu visita a la ciudad.
Dublin se recorre muy bien a pie. La mayoría de los lugares imprescindibles que ver están bastante cerca unos de otros. Nosotros caminamos casi todo el tiempo y es, sin duda, la mejor forma de descubrir el ambiente de la ciudad.
Si tienes pensado visitar la Guinness Storehouse, reserva tus entradas online y con antelación. Es una de las visitas más populares y puede llenarse fácilmente, sobre todo en temporada alta o fechas especiales.
Merece mucho la pena visitar el Temple Bar Pub por el ambiente y porque visualmente lo ponen muy bonito, pero no es el sitio más adecuado para comer o tomar algo. Los precios son más elevados de lo habitual en la zona. Incluso si te alejas unas calles del propio barrio, encontrarás precios más asequibles.
Respecto al clima, en Dublín el tiempo puede cambiar rápidamente, así que llevar algo de abrigo o impermeable siempre es buena idea. A nosotros apenas nos llovió, pero tuvimos mucha suerte.
FAQs sobre qué ver en Dublin.
Para conocer los lugares más icónicos que ver en Dublin, lo ideal es dedicar al menos 2 o 3 días. En ese tiempo puedes recorrer el centro con calma y visitar los principales puntos turísticos.
Sí te gusta la cerveza y quieres vivir una experiencia diferente en Dublin, sí. La visita es muy completa, incluye una consumición y permite acceder al mirador más alto de la ciudad.
Sí. El acceso al campus es gratuito y pasear por sus patios ya merece la pena. La biblioteca tiene entrada de pago y conviene comprobar horarios antes de ir.
Creo que sí, Dublin es un destino perfecto para una escapada corta. Es una ciudad compacta, fácil de recorrer a pie y con los principales atractivos concentrados en el centro, lo que permite aprovechar muy bien dos o tres días de viaje.
Hasta aquí llega el primer artículo sobre la capital irlandesa. Contadnos en los comentarios que os ha parecido y si haríais algún cambio en el Top 5 que ver en Dublín😉
Aun tengo artículos pendientes de nuestro viaje a Orlando, a Cerdeña y también sobre el último viaje que hicimos hace un par de semanas a Estambul. Iré publicando los artículos de forma intercalada, pero si tenéis alguna preferencia hacédnoslo saber en los comentarios también 😊
¡Hasta pronto amig@s!























